Amor a la Madre

 

¿ Qué es una Madre?

El mayor tesoro del mundo es poseer una madre, su amor es una gran riqueza de valor incomparable. Todos nuestros amores podrían llegar a ser “ex” pero nunca se podrá tener una “ex-madre”. La madre es ese ser que lo entrega todo por amor, por su hogar, por sus hijos y nietos

¿Qué es el amor de una madre?

Hay que cuidar a la mujer que nos dio la vida o simplemente la que nos crió o dejó marcado nuestro camino. Como dicen por ahí, “no es madre la que pare sino la que cría” y a ese ser debemos respetar, amar y cuidar en sus años dorados cuando vuelven a ser niños, cuando la vida va desapareciendo ante sus ojos.Foto: Connie Bentson Byler. Cuando ese momento llega, debemos prestarles nuestra ayuda para que sigan caminando, porque el día que nos falte su presencia, seguro que no habrá dolor más grande.

 

El legado de una madre, el amor incondicional. … En definitiva, las madres son almas que siempre serán sinónimo de amor, de un amor más puro que nada en el mundo: el de una madre a sus hijos. La verdad es que lo que se siente por una madre es algo que las palabras no alcanzan a describir.

El amor de una madre
El mayor tesoro del mundo es poseer una madre, su amor es una gran riqueza de valor incomparable. Todos nuestros amores podrían llegar a ser “ex” pero nunca se podrá tener una “ex-madre”. La madre es ese ser que lo entrega todo por amor, por su hogar, por sus hijos y nietos. Cuando la madre aún está ahí contigo, es una suerte tenerla, pues la clase de amor que entrega es el más puro que podrás encontrar jamás.
Es cierto que hay muchos tipos de madres, pero siempre la nuestra será la más maravillosa que la vida nos ofrezca. Ella será nuestra amiga, la que guarda todos nuestros secretos y lava nuestras penas cuando sufrimos mal de amores, la que nos cuida como una doctora cuando estamos enfermas. Foto: Connie Bentson Byler. Los años no pasan en vano para nadie y cada año parecieran pasar más lentamente, las hermosas arrugas en el rostro de la madre son el vivo reflejo de las experiencias que ha vivido. No hay otro ser más especial que la madre, no hay ni habrá un amor más sincero que el de una madre. Cuando somos jóvenes muchas veces no sabemos apreciar el valor que realmente tiene la madre y la tenemos como “nuestra amiga”, pero al pasar el tiempo nos vamos dando cuenta de lo mucho que amamos a nuestras madres, mucho más de lo que creímos en nuestra juventud. No es algo de lo que nos demos cuenta de un momento para otro, pero siempre llega el día en el que nos percatamos que nuestra madre es lo más grande que hay después de Dios. La madre es una mujer tan bendita que soporta tantas cosas por amor a sus hijos, mientras muchas veces somos ingratos con ellas dando por sentado que nuestras madres siempre estarán allí para nosotras.
Hay que cuidar a la mujer que nos dio la vida o simplemente la que nos crió o dejó marcado nuestro camino. Como dicen por ahí, “no es madre la que pare sino la que cría” y a ese ser debemos respetar, amar y cuidar en sus años dorados cuando vuelven a ser niños, cuando la vida va desapareciendo ante sus ojos.Foto: Connie Bentson Byler. Cuando ese momento llega, debemos prestarles nuestra ayuda para que sigan caminando, porque el día que nos falte su presencia, seguro que no habrá dolor más grande. Ahora que tu madre está contigo cuídala, mímala, se su bastón y fortaleza. Cuídala como te ha cuidado a ti, no te enojes con ella por sus cambios de humor, los años la cansan, los problemas que tuvo que resolver han sido agotadores así como las veces que tuvo que ejercer todas las profesiones del mundo para darte a ti lo que eres ahora. Pero sobretodo respétala, porque verdaderamente jamás habrá nadie que te ame como ella te ama. Su amor por ti siempre prevalecerá, porque eres parte de sus ser, su sangre y ella siempre estará para ti esté donde esté. Cuando los años empiecen a cobrar factura a su cuerpo es cuando más paciencia deberás tener con ella, te contará muchas veces los recuerdos que tiene, y deberás escucharla contarlos como si fuese la primera vez que te los cuenta. Ahora eres tú quien debe protegerla, amarla y valorarla, pues madre hay una sola. Si ahora mismo tú misma ya eres madre: enseña a tus hijos a que amen a su abuela, porque ella te dio la vida, porque eres lo que eres gracias a ella. Foto: Connie Bentson Byler.Ahora tú eres portadora de ese amor que con toda su vida te dio, tú también entrega amor como sólo una madre puede dar.

Amor hacia los nietos

 

             

No, son unos hijos duplicados. Hay en ellos una prolongación que es precisamente eso: Una duplicidad en la función creadora y en la extensión de la especie. En los nietos se alarga la vida hacia unos límites de amor que no se soñaron. Los hijos fueron el testimonio

¿QUÉ SON LOS NIETOS?

¿Qué son los nietos, unos hijos más? No, son unos hijos duplicados. Hay en ellos una prolongación que es precisamente eso: Una duplicidad en la función creadora y en la extensión de la especie.

En los nietos se alarga la vida hacia unos límites de amor que no se soñaron. Los hijos fueron el testimonio. Los nietos la confirmación. Por eso se quieren tanto. Por eso son el juguete espiritual de la edad mayor.
Un nieto es un amor convertido en realidad. A él le damos nuestros besos que tal vez no les dimos a los hijos. Ellos nos dan los besos que quizás ya nadie nos da.
Es reeditar la juventud y el corazón palpita vigorosamente como si fuera un corazón adolescente.
Con un nieto en los brazos tenemos al hijo; tenemos la juventud que casi se nos escapa un día. También al amor verdadero que nadie pide y ellos lo dan.
Es verdaderamente maravilloso vivir esos retozos de los nietos, sus infantilerías que nos llevan a otros mundos y todo ese concierto de sus risas sonoras.
Con los nietos se revive la historia del alma, y el alma vuelve a florecer. El hogar ya viejo, se torna joven y se renuevan las esperanzas.
Los nietos son la fortuna de los años de la sensatez.

¿Que… se quiere más a los nietos que a los hijos? Así parece, pero no. Lo que pasa es que con los nietos se vuelve a amar a los hijos, y se ama más a Dios.

Dichosos los abuelos que se benefician de las oraciones de sus nietos, y viceversa. ¡Qué privilegiados son los nietos cuyos nombres son pronunciados de rodillas cada mañana y cada noche por sus padres o abuelos! Por ejemplo, para los jubilados, ¿hay una actividad que tenga más valor? Muchos de ellos cuidan con esmero su jardín. ¿No merecen las jóvenes almas que tienen a su cargo ser cultivadas día tras día a fin de que lleven fruto para Dios?

A los 80 años de edad, el autor de estas líneas no ha olvidado la corta oración que su mamá le enseñó a pronunciar cada noche al pie de su cama, cuando aún era niño: «Señor Jesús, enséñame a conocerte y a amarte…».

El amor perfecto, a veces no viene hasta el primer nieto.
Nadie puede hacer por los niños lo que hacen los abuelos; ellos salpican una especie de polvo de estrellas sobre sus vidas.
Las abuelas son madres con un montón de cobertura dulce.
La abuela sostiene nuestras manecitas por un rato, pero nuestros corazones para siempre.
¡Qué baratos son los nietos! Les doy mis monedas y ellos me dan millones de placer.
Si hubiera sabido cuán maravilloso es tener nietos, los hubiera tenido primero.
Mis nietos creen que soy la cosa más vieja del mundo. Y después de dos o tres horas con ellos, yo también lo creo.
Convertirse en abuela es maravilloso. En un momento eres madre, luego sabia y de pronto prehistórica.
Nunca tengas hijos, solo nietos.
Los hombres no se sienten viejos por tener nietos sino por saber que están casados con abuelas.
Cuando los abuelos entran en la casa, la disciplina vuela por la ventana.
Una abuela es una maravillosa madre con un montón de práctica.
Un abuelo es viejo por fuera y joven por dentro.
Los nietos son la recompensa de Dios por llegar a viejo.
La abuela siempre te hace sentir que te estuvo esperando todo el día, y ahora, el día está completo.
No entiendes realmente algo, hasta que se lo puedes explicar a tu abuela.
Una hora con tus nietos puede hacerte sentir joven otra vez. Más tiempo que ese te hará sentir que envejeciste rápidamente.
Desearía tener la energía de mis nietos, aunque sea solo para defensa personal.
Los nietos no permanecen jóvenes para siempre, lo cual es bueno porque los abuelos tienen un límite de fuerzas.

 

 

 

Edades para el amor

 

 

“El amor es atracción involuntaria hacia una persona y voluntaria aceptación de esa atracción”, escribió Octavio Paz para describir ese sentimiento que se desarrolla en la pareja, premisa bajo la cual esta debe guiarse para determinar si realmente afecta a su relación una considerable diferencia de edad.

Para el amor, ¿no hay edad?

Cuando existe una diferencia de edad relevante en la pareja hay que analizar las discrepancias que pueden surgir a causa de ello, para que la relación sobreviva.

El amor no tiene edad, pero sí los enamorados. Hay edades en las que se actúa con decisión involuntaria, ya sea impulsiva o pasionalmente

Por ejemplo, si la mujer de 30 años se siente atraída por un hombre de 50, debe preguntarse: ¿cuánto tiempo más ese amor que flota en el aire nos a va a mantener juntos?

Al contrario de lo que se piensa, no todas estas relaciones están destinadas al fracaso. Es importante comprender que se debe concebir un amor maduro, el cual no se refiere a la edad, sino al hecho de sentarse a hablar sobre cómo van a afrontar su relación ante su círculo primario de personas —padres e hijos— y ante la sociedad.

Cuando existe una diferencia de edad relevante en la pareja hay que analizar las discrepancias que pueden surgir a causa de ello, para que la relación sobreviva.

“Eso conlleva a pensar cómo la mujer de 40 años le explicará a su hija de 20 que se casará con un hombre de 60.

También hay que considerar que si a la mujer mucho menor que el hombre le llama la atención viajar a lugares que requieran mucho esfuerzo físico, cómo tomará precauciones de seguridad para su pareja“, dice Musso.

La principal característica de la madurez es analizar los pros y los contras, y si aún así están dispuestos a correr riesgos, entonces la relación tendrá éxito“, expuso la experta.

La clave es la comunicación. La psicóloga aconseja a la pareja anotar en una agenda los puntos acerca de los cuales desean hablar, y plantearse las preguntas: ¿cómo proyectamos que será nuestra relación dentro de 10 o 20 años?, ¿cómo serán nuestras vacaciones o la relación con nuestros hijos —si los tienen—?, ¿queremos tener hijos?, ¿cómo vamos a compartir nuestros intereses mutuos? y ¿qué pasará cuando la diferencia se llegue a notar en la intimidad?

En este último aspecto, el hombre mayor debe tomar en cuenta que la mujer llegará a ser más atractiva para hombres de la misma edad que ella, y viceversa. “Hay que llegar a un acuerdo y cerrar un contrato, no legal, sino emocional, para que eso que llamamos amor pueda sobrevivir y florecer”.

La psicóloga Andrea Musso —Izquierda—, con la periodista Pamela Saravia, durante El Consultorio.

Diferencia aceptable

Si se habla de una diferencia de edad de entre cinco años a siete, tanto mayor o menor para él o para ella, puede considerarse que no representa un contraste cronológico significativo para la relación. La discrepancia de edad sí es relevante, cuando ella tiene 15 años y él 30. Si ella tiene 20 años y él 35, es un tipo de enamoramiento que ocurre entre superiores con sus secretarias, por ejemplo.

Le gustan los mayores

La atracción conlleva un factor mágico que es la admiración. Cuando alguien admira a la otra persona, su figura le transmite el mensaje de estatus, de seguridad, de autoconfianza y de respeto. Puede ser que la persona mayor sea más intelectual y docta, con una profesión, y eso lo vea la pareja de menor edad como un ideal, lo cual lo convierte en un ingrediente adicional que mantiene viva la relación.

Las prefiere jovencitas

Cuando un hombre mayor se interesa por mujeres más jóvenes puede significar que le atrae el tipo de juventud que no existía en el pasado. A causa de los cambios sociales y tecnológicos, la juventud actual es más liberal y desenvuelta y eso le atrae físicamente. En el pasado las mujeres veinteañeras se casaban jóvenes, con hombres de 35 o 40 años, debido a las conveniencias sociales del matrimonio.

Ella prefiere a los jóvenes

En los últimos años cada vez son más comunes las parejas en las que ella es mayor que él. El entorno social puede pensar que se trata de un abuso, porque se cree que ella lo ve como un niño que le ayudará a recuperar su juventud perdida y volver a ver hacia esa etapa. En el caso del hombre, siente que su estatus se eleva al saber que una mujer mayor se fija en él.

Qué dice el entorno social

Conviene saber cómo transcurre la relación con los padres. Por ejemplo, el hombre mayor suele compartir más intereses con el padre de ella, en deportes o música, porque son contemporáneos. En el contexto social, lo ideal es que la pareja comparta los mismos gustos, algo que por la diferencia de edad es difícil.

Posibles conflictos

Algunos de los problemas principales que ocurren en estas relaciones son la diferencia de intereses, de sus historias y de sus experiencias de vida.

En el clásico caso de “40 y 20”, la pareja debe preguntarse ¿de qué hablamos?, ¿cómo pasamos el día a día? o ¿cómo es nuestra intimidad? Él tal vez quiere quedarse en casa viendo televisión y ella, salir a bailar.